La respuesta completa
La American Kennel Club describe los dátiles como no muy tóxicos para los perros, y dice que se pueden dar con moderación si se preparan bien.
El hueso es el principal peligro físico. La AKC señala que los huesos de dátil no son tóxicos, pero son lo bastante duros como para romper un diente y pueden causar atragantamiento u obstrucción intestinal. Quítalo siempre, o compra dátiles sin hueso.
Los dátiles secos son la forma que compra la mayoría de la gente, y tienen más azúcar y calorías que los frescos. Demasiado azúcar puede contribuir al aumento de peso y a problemas dentales. Los dátiles también son ricos en fibra, y demasiados pueden sentar mal al estómago.
Los dátiles no tienen relación con las uvas ni las pasas, que son tóxicas para los perros.
El sirope de dátil, las barritas de dátil, los dátiles rellenos y los dátiles envueltos en beicon son productos distintos y no se evalúan aquí.
Riesgos y aspectos a tener en cuenta
- El hueso puede astillar los dientes, provocar asfixia u obstruir el intestino.
- Los dátiles secos son ricos en azúcar y calorías.
- Demasiados pueden causar malestar estomacal o heces blandas.
- Menos adecuados para perros con sobrepeso o diabetes.
¿Qué cantidad es adecuada?
Un trozo pequeño sin hueso de vez en cuando es suficiente. Los dátiles son muy dulces, y el hueso supone un riesgo de atragantamiento y obstrucción.
Pregunta antes a tu veterinario si tu perro tiene sobrepeso o diabetes.
¿Cómo debo prepararlo?
- Quita el hueso por completo, o compra dátiles sin hueso, y comprueba que no queden fragmentos del hueso.
- Corta la pulpa en trozos pequeños.
- Elige solo dátiles solos, no cubiertos, rellenos ni envueltos.




