La respuesta completa
El American Kennel Club describe las coles de Bruselas como un alimento sin toxinas ni venenos para los perros. Lo principal en contra son los gases: las coles de Bruselas contienen isotiocianatos, que afectan a cómo el intestino mueve la comida, y incluso cantidades pequeñas o moderadas pueden causar flatulencia.
Demasiadas pueden provocar molestias de estómago y diarrea. Los gases en sí no son dañinos, pero consulta con un veterinario si los síntomas duran más de unos días.
La recomendación veterinaria es cocer las coles de Bruselas hasta que estén blandas y cortarlas en trozos del tamaño de un bocado, porque enteras pueden ser un peligro de atragantamiento.
Riesgos y aspectos a tener en cuenta
- Los gases son comunes, incluso con cantidades pequeñas.
- En grandes cantidades, pueden causar malestar estomacal y diarrea.
- Las coles enteras pueden suponer un riesgo de asfixia.
- La mantequilla, el tocino, el ajo, la cebolla y los condimentos que se usan en las coles para las personas son un problema aparte.
¿Qué cantidad es adecuada?
Una o dos coles de Bruselas cocidas y troceadas son suficientes. Dan gases, así que ve despacio y reduce la cantidad si tu perro tiene flatulencias o heces blandas.
Que sea un extra ocasional, no una parte habitual de las comidas.
¿Cómo debo prepararlo?
- Corta la base del tallo y retira las hojas exteriores dañadas.
- Cuécelas al vapor o hiérvelas solas hasta que estén blandas, sin mantequilla, aceite, sal ni condimentos.
- Pártelas por la mitad o córtalas en trozos del tamaño de un bocado.




