La respuesta completa
La quinoa cocida sin añadidos es una semilla que se usa como cereal, y no se considera tóxica para los perros. Aparece en algunos alimentos comerciales para perros, lo que es un indicio razonable de que la toleran en cantidades sensatas.
Cocinarla importa. La quinoa cruda es dura y difícil de digerir, y tiene un recubrimiento amargo natural (saponinas) que suele eliminarse aclarándola antes de cocinar. Acláralas si el envase no dice que ya vienen aclaradas, cuécela del todo hasta que los granos estén blandos y las colitas se hayan desenroscado, y deja que se enfríe antes de servir.
Sírvela sin condimentar. El problema de la quinoa casi nunca es la quinoa; es en qué se cocina. Los caldos suelen llevar cebolla o ajo, ambos una preocupación real para los perros, y las ensaladas de quinoa llevan aliño, sal, especias y a veces pasas o uvas. Agua y nada más es la forma de cocinar una ración para un perro.
La quinoa se describe a menudo como un superalimento proteico. No lo vamos a repetir para los perros. Es un alimento con almidón, algo de proteína y fibra, y añadirla a una dieta completa no mejora la dieta; diluye un equilibrio que ya está calculado. Una cucharada mezclada con la cena es un premio, y sustituir con regularidad parte de una comida por quinoa es una decisión de nutrición que se toma con tu veterinario.
¿Es bueno para los perros?
La quinoa aporta carbohidratos, algo de proteína vegetal y fibra, y no contiene gluten, lo que a veces es relevante para perros con dietas indicadas por un veterinario. Estas son propiedades del ingrediente, no afirmaciones sobre la salud. A un perro que come un alimento completo no le falta nada de lo que la quinoa aporta, así que considérala como un pequeño e inofensivo añadido para dar variedad.
Posibles beneficios
- Es blanda cuando se cocina, por lo que se mezcla fácilmente con la comida
- Aporta fibra y algo de proteína vegetal
- No contiene gluten, lo que puede ser importante para perros con una dieta de exclusión indicada por un veterinario
Riesgos y aspectos a tener en cuenta
- La quinoa poco cocida o cruda es difícil de digerir y es más probable que cause trastornos
- La quinoa cocida en caldo puede contener cebolla o ajo, que son tóxicos para los perros
- Las ensaladas de quinoa llevan aderezos, sal, especias y a veces uvas o pasas
- Demasiada cantidad de una vez suele causar gases o heces blandas
- Sustituir regularmente parte de una dieta completa con quinoa conlleva el riesgo de desequilibrarla
¿Qué cantidad es adecuada?
Una cucharada mezclada con la comida sirve para un perro mediano, y menos para uno pequeño. Debe parecer una guarnición, no un plato.
Introdúcela una vez, sola, y mira cómo responde el estómago de tu perro antes de que se convierta en costumbre. Los perros con dietas de prescripción o de control de peso no deben recibir extras sin el consejo del veterinario.
¿Cómo debo prepararlo?
- Enjuaga la quinoa bajo agua fría a menos que el paquete indique que está preenjuagada
- Cuécela bien en agua sola hasta que esté blanda
- Sin sal, aceite, mantequilla, especias ni caldo, y nunca cebolla ni ajo
- Deja que se enfríe por completo antes de servir
- Sirve una pequeña cantidad sola o mezclada con la comida habitual de tu perro
- Evita las ensaladas de quinoa, las bolsas de quinoa saborizada y las sobras sazonadas



