La respuesta completa
Las fuentes veterinarias y de clubes caninos describen la raíz del rábano común sin añadidos como segura para los perros en pequeñas cantidades, cruda o cocinada.
Los rábanos son crujientes y firmes. Los rábanos enteros o los trozos grandes pueden ser un peligro de atragantamiento, así que córtalos en rodajas o en trozos.
A algunos perros los rábanos les dan gases o una molestia leve de estómago. Las hojas también pueden sentar mal, así que lo más sencillo es cortarlas.
El rábano picante es otra planta, con una raíz fuerte y picante, y no es lo mismo que el rábano común. El rábano silvestre también es otra planta. Ninguno de los dos está cubierto en esta página.
Los rábanos encurtidos suelen hacerse con sal, vinagre y a veces azúcar o especias, así que no son lo mismo que el rábano sin añadidos.
Riesgos y aspectos a tener en cuenta
- Los rábanos enteros o los trozos grandes pueden suponer un peligro de asfixia.
- Es posible que se produzcan gases o un ligero malestar estomacal.
- Las hojas verdes pueden causar malestar estomacal.
- Los rábanos encurtidos son salados y no son lo mismo que los rábanos sin aderezos.
¿Qué cantidad es adecuada?
Unas pocas rodajas finas como extra pequeño y ocasional, no como gran parte de las comidas. Empieza con una o dos y mira cómo las tolera tu perro, porque los rábanos pueden ser picantes.
¿Cómo debo prepararlo?
- Lava el rábano y córtale las hojas y la punta de la raíz.
- Córtalo en rodajas finas o trocéalo en trozos pequeños. Tanto crudo como cocido sin más aderezos está bien.
- No añadas sal, mantequilla ni aderezos.



