La respuesta completa
Las fuentes veterinarias y de clubes caninos describen las cantidades pequeñas y ocasionales de col rizada sin añadidos como aceptables para muchos perros adultos sanos, pero no como premio habitual.
La col rizada contiene oxalato de calcio. Las fuentes aconsejan no darla a perros propensos a las piedras de riñón o de vejiga, o con problemas renales ya existentes. Si tu perro tiene antecedentes de piedras, pregunta a tu veterinario antes de ofrecer cualquier verdura de hoja.
La col rizada también puede causar molestias de estómago, como gases, vómitos o diarrea, sobre todo en cantidades mayores o cuando el perro no está acostumbrado.
La col rizada que se sirve a las personas suele cocinarse con aceite, ajo, sal o condimentos, o hacerse chips de col rizada. Esas preparaciones no son col rizada sin añadidos.
Riesgos y aspectos a tener en cuenta
- Oxalato de calcio: los perros propensos a los cálculos renales o de vejiga no deben comer kale.
- Es posible que se produzca malestar estomacal (gases, vómitos o diarrea), especialmente con cantidades grandes.
- Los tallos duros son más difíciles de masticar y digerir.
- El kale condimentado, los chips de kale y los platos con ajo o cebolla son problemas aparte.
¿Qué cantidad es adecuada?
Si le das kale, basta con una pequeña cantidad de vez en cuando, no a diario. Para si notas molestias de estómago.
Pregunta antes a tu veterinario si tu perro ha tenido cálculos renales o urinarios o algún problema de riñón.
¿Cómo debo prepararlo?
- Lava las hojas y retira los tallos duros.
- Pícalo finamente. Se puede usar kale crudo solo o cocido al vapor sin aderezos.
- No añadas aceite, sal, ajo ni condimentos.





